Rehabilitación y reconversión de una antigua escuela de formación profesional en centro de educación especial
La segunda fase de obra avanza en dos frentes simultáneos: la definición espacial y la seguridad estructural del edificio.
Por un lado, los trabajos de tabiquería en seco progresan con la colocación de placas y los trabajos de acabado y nivelado de superficies, junto con la instalación de los marcos de puertas y ventanas de los espacios de apoyo individualizado — aulas donde cada alumno recibirá atención adaptada a sus necesidades. Cada detalle constructivo en estos espacios tiene un impacto directo en la calidad del entorno de aprendizaje.
Por otro lado, el estructurista ha llevado a cabo una revisión exhaustiva del edificio existente: comprobación y reparación de grietas y, especialmente, la reparación del armado de los techos según sus directrices técnicas. Un trabajo riguroso y necesario para garantizar que la nueva vida de este edificio se asienta sobre una base sólida y segura.
















